Cocampo

>

COCAMPO NOTICIAS

>

Olivar superintensivo: ¿habrá mercado para tanto aceite?

Olivar superintensivo: ¿habrá mercado para tanto aceite?

24/8/2026・por Francisco Escribano Hinojosa

olivar superintensivo

Hay algo que llevo tiempo pensando y que creo que merece una reflexión.

Cada vez vemos más plantaciones de olivar superintensivo. Se están plantando miles y miles de hectáreas, y muchas de ellas todavía son jóvenes. Ahora mismo las vemos crecer, pero todavía no están dando todo su potencial productivo.

¿Pero qué pasará dentro de unos años, cuando todos esos olivares entren en plena producción?

Porque hay una pregunta que deberíamos hacernos: ¿habrá mercado para todo ese aceite?

El consumo de aceite de oliva tiene un límite

Hoy ya estamos produciendo cantidades enormes de aceite de oliva a nivel mundial. Y aunque el consumo también ha crecido muchísimo, no podemos pensar que vaya a crecer indefinidamente al mismo ritmo que está creciendo la capacidad de producción.

El consumidor tiene un límite.

Si el aceite de oliva sube mucho de precio, mucha gente compra menos o se pasa a otros aceites vegetales. Y si, por el contrario, tenemos una producción cada vez mayor y los precios empiezan a bajar, el consumidor probablemente comprará algo más, pero no va a duplicar su consumo de un día para otro.

La ventaja del olivar superintensivo también puede ser un riesgo

El superintensivo tiene una ventaja enorme: es capaz de producir mucho y hacerlo con una mecanización muy alta y unos costes por kilo relativamente bajos.

Eso es fantástico cuando el aceite tiene un buen precio. Pero también puede convertirse en un problema si en algún momento tenemos un exceso de oferta.

Porque si todos producimos más, pero la demanda no crece al mismo ritmo, la solución del mercado suele ser bastante sencilla: bajar el precio.

Un olivar tradicional y uno superintensivo no aguantan igual una bajada de precios

Cuando baja el precio, no todos los olivares sufren por igual.

Un productor muy eficiente, con una plantación superintensiva y unos costes bajos, puede seguir siendo rentable. Pero un olivar tradicional, con mucha mano de obra, costes elevados y poca producción por hectárea, puede encontrarse en una situación muy complicada.

Y aquí puede producirse un cambio muy importante en el sector.

No necesariamente veremos millones de litros de aceite sin comprador. Probablemente habrá compradores. El problema puede ser a qué precio estarán dispuestos a comprarlo.

Y eso cambia completamente la situación. Porque una cosa es producir aceite a 4 o 5 euros el kilo y otra muy diferente producirlo cuando el mercado está en 2,5 o 3 euros.

Los olivares que se plantan hoy producirán dentro de unos años

Por eso creo que deberíamos empezar a hablar de esto ahora, antes de que llegue el problema.

Porque los olivares que se están plantando hoy no van a producir al máximo mañana. Van a producir dentro de unos años. Y cuando todas esas nuevas plantaciones empiecen a entrar simultáneamente en producción, podríamos encontrarnos con un mercado mucho más competitivo que el actual.

Además, no es solamente España. Turquía, Túnez y otros países también están aumentando su producción. Es decir, la capacidad productiva mundial está creciendo.

La oportunidad está en los mercados donde apenas se consume aceite de oliva

Ahora bien, tampoco quiero decir que el futuro sea necesariamente negro.

El consumo mundial de aceite de oliva todavía tiene mucho margen para crecer, especialmente en países donde tradicionalmente se ha consumido poco. Hay mercados enormes donde el aceite de oliva todavía es un producto relativamente minoritario.

Y ahí está precisamente la oportunidad. Si conseguimos que millones de consumidores que hoy apenas utilizan aceite de oliva empiecen a consumirlo de forma habitual, podremos absorber una parte importante de ese crecimiento de la producción.

Pero no deberíamos confiar únicamente en eso. Porque plantar es relativamente fácil. Crear demanda es muchísimo más difícil.

¿Plantamos pensando en producir o en vender?

Quizá esta sea una de las grandes preguntas que debería hacerse el sector del aceite de oliva en los próximos años: ¿estamos plantando pensando en cuánto podemos producir o estamos plantando pensando en cuánto será capaz de consumir el mundo?

Porque producir más aceite no significa necesariamente ganar más dinero.

Y quizá dentro de unos años descubramos que el verdadero reto del olivar no era producir aceite. Era conseguir venderlo a un precio que hiciera rentable producirlo.

AUTOR

Francisco Escribano Hinojosa photo

Francisco Escribano Hinojosa

Francisco Escribano Hinojosa, joven agricultor originario de Córdoba, catador experto en aceites de oliva y analista químico.

LE PUEDE INTERESAR