Igual que en el mundo urbano los trabajadores se unen en sindicatos para que estos les representen y velen por sus intereses, en el mundo rural el asociacionismo agrario se articula a través de las denominadas organizaciones profesionales agrarias. Estas asociaciones agrarias agrupan a agricultores y ganaderos de todo el territorio para defender de forma conjunta sus derechos, canalizar sus demandas y tener una voz más fuerte ante la Administración y ante el conjunto de la sociedad rural.”
El asociacionismo agrario moderno en España toma forma a mediados de 1977, con la incipiente democracia española, cuando las organizaciones profesionales agrarias empiezan a consolidarse como fórmulas para asociarse y sumar fuerzas. A partir de ese momento, el campo español comienza a organizarse de manera más estructurada, con entidades que representan los intereses de quienes trabajan la tierra y que actúan como interlocutoras ante los poderes públicos en todas aquellas cuestiones relacionadas con el mundo agrario y rural.
En la actualidad, las organizaciones agrarias representan a sus afiliados en los Consejos Agrarios, que es un órgano colegiado de carácter consultivo que asesora a la Administración General del Estado en aquellas cuestiones de ámbito agrario y rural. Estos Consejos Agrarios también existen en algunas comunidades autónomas, lo que permite que las necesidades y preocupaciones de agricultores y ganaderos se tengan en cuenta tanto a nivel estatal como autonómico, reforzando así el papel del asociacionismo agrario en la toma de decisiones que afectan directamente al campo.
Aunque en España existen multitud de organizaciones profesionales agrarias dentro del asociacionismo agrario, las de mayor relevancia son ASAJA, COAG y UPA. Estas tres asociaciones agrarias destacan por su implantación en prácticamente todo el territorio, por su trayectoria histórica y por el peso que tienen en los diferentes órganos de representación, lo que las convierte en referentes a la hora de canalizar las reivindicaciones y propuestas del sector agrario.
ASAJA
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) tiene su origen en 1989, tras la fusión de tres antiguas organizaciones. De esta forma, se convirtió en la mayor organización profesional agraria de nuestro país, contando con más de 200.000 afiliados. Su presencia en todo el territorio nacional la sitúa como una pieza clave del asociacionismo agrario en España, ya que agrupa a explotaciones de muy distinto perfil y tamaño que encuentran en ASAJA un espacio común para compartir intereses y defender sus explotaciones.
Se constituye para la representación, gestión, defensa y fomento de los intereses profesionales del sector agrario en general, explican en su web.
Esta organización representa diferentes ramas de la actividad agraria, como la agrícola, la ganadera, aprovechamiento forestal, de gestión medioambiental o el agroturismo. Esa diversidad de perfiles hace que ASAJA tenga que abordar temas muy variados, que van desde la gestión de cultivos y explotaciones ganaderas hasta cuestiones relacionadas con el uso sostenible de los recursos naturales y el desarrollo de nuevas actividades ligadas al medio rural.
COAG
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos, conocida por sus siglas COAG, es la primera organización agraria que se constituye en España, en 1977. Desde entonces, ha desarrollado un papel protagonista dentro del asociacionismo agrario, consolidándose como una referencia para miles de profesionales que buscan una representación cercana a la realidad del campo y a los retos a los que se enfrentan en su día a día.
Gracias a su red de oficinas y a su presencia en Bruselas, esta organización agraria puede seguir de cerca las decisiones que afectan al sector agrario y trasladar las posiciones del campo español. Visitar web COAG.
Cuenta con más de 220 oficinas y una delegación permanente en Bruselas, además de tener más de 150.000 afiliados. Esta red le permite estar presente tanto en el territorio, atendiendo directamente a agricultores y ganaderos, como en las principales instituciones europeas, donde se negocian políticas agrarias que condicionan la realidad del sector en España.

UPA
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos, UPA, se fundó en 1982, integrada dentro de la estructura de trabajadores autónomos de la Unión General de Trabajadores (UGT). Desde su nacimiento, ha centrado su labor en dar voz a quienes gestionan explotaciones de menor tamaño, situando en el centro del asociacionismo agrario a los pequeños y medianos agricultores y ganaderos.
“Agrupa, representa y defiende los intereses de los profesionales de la agricultura y la ganadería en España”, sintetizan en su web.
UPA centra su representación en los pequeños y medianos agricultores y ganaderos y cuenta con más de 80.000 afiliados. Su trabajo se orienta a que este modelo de explotación siga siendo viable en el tiempo, defendiendo precios justos, condiciones dignas y un marco normativo que tenga en cuenta las particularidades de quienes sostienen buena parte del tejido productivo del medio rural.
¿Cómo representan a sus afiliados?
La Administración General del Estado cuenta con diferentes órganos de representación donde estas organizaciones están presentes. A través de su participación en estos espacios, las asociaciones agrarias pueden trasladar las inquietudes del sector, valorar las propuestas que afectan al mundo rural y contribuir a que las decisiones que se tomen tengan en cuenta la realidad de quienes trabajan en el campo.”
El más destacado quizá sea el Comité Asesor Agrario, un órgano que depende del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y en el que participa el propio ministro.
Además, forman parte del Grupo Tercero del Consejo Económico y Social del Gobierno de España y del Comité Económico y Social de la Unión Europea.
Las organizaciones agrarias participan en todas las mesas de negociación con la Administración y con el sector agroalimentario, como las Cámaras Agrarias, los Consejos Reguladores, las negociaciones de convenios colectivos o en las Confederaciones Hidrográficas.
También forman parte del Comité de Organizaciones Agrarias de la Unión Euroepa, que representa al sector agrícola ante las instituciones de la Unión Europea. Este organismo resulta de vital importancia, pues en él se debaten las actuaciones de la PAC y se realizan propuestas a la Comisión Europea y al Consejo de Ministros de la UE.
¿Cómo se mide su representatividad?
La ley 12/2014, de 9 de julio, regula el procedimiento para determinar la representatividad de las organizaciones agrarias, además de crear el Consejo Agrario.
Esta ley dispone que la representatividad se determinará mediante consulta, realizada de forma simultánea en todo el Estado. Las consultas serán convocadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación cada cinco años.
Tras la realización de la consulta, las organizaciones más representativas serán quienes obtengan, al menos, un 15% de los votos a nivel estatal y un 5% de los votos en seis comunidades autónomas.
De este modo, se garantiza que las asociaciones agrarias que participan en los principales órganos de representación cuentan con un respaldo suficiente del conjunto de agricultores y ganaderos.
Fuentes
- Ley 12/2014, de 9 de julio, por la que se regula el procedimiento para la determinación de la representatividad de las organizaciones profesionales agrarias y se crea el Consejo Agrario.
- Real Academia Española.
- Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
- ASAJA.
- COAG.
- UPA.
- Comité de Organizaciones Profesionales Agrícolas.
- Consejo Económico y Social.
- Consejo Económico y Social de la Unión Europea.
- Comité Asesor Agrario.
