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Belén Gutiérrez (AEDYR): “La desalación es una herramienta clave porque te permite producir sin tener que mirar al cielo”

Belén Gutiérrez (AEDYR): “La desalación es una herramienta clave porque te permite producir sin tener que mirar al cielo”

22/3/2026・por Lucía Bussión

Belén Gutiérrez (AEDYR): “La desalación es una herramienta clave porque te permite producir sin tener que mirar al cielo”

Con motivo del Día Mundial del Agua, hablamos con la presidenta de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDYR) sobre el papel estratégico de estas tecnologías para garantizar la viabilidad del campo y la industria en un escenario de cambio climático.

En la gestión del agua, España ha pasado de la supervivencia a la vanguardia. Con una trayectoria de más de 60 años en el sector, el país se ha consolidado como el cuarto referente mundial en capacidad de desalación instalada. Sin embargo, el reto actual va más allá de la técnica: se trata de integrar estos recursos como pilares estructurales para combatir sequías cada vez más profundas y extensas.

Belén Gutiérrez, presidenta de AEDYR, lidera una asociación que agrupa desde grandes empresas hasta centros de innovación con un objetivo común: poner en valor el agua. Para Gutiérrez, la desalación y la reutilización no son parches temporales, sino el seguro de vida de un país que necesita ser resiliente.

El valor estratégico del agua

Pregunta: España es pionera en desalación, pero ¿por qué se ha vuelto tan crítica en este momento histórico?

Belén Gutiérrez: Precisamente por la escasez hídrica que vivimos en España, sobre todo en la parte del sureste español donde tenemos una escasez estructural. La desalación es una herramienta clave porque es estratégica; te permite convertir determinadas zonas en resilientes a esos cambios en el clima. Tienes una disponibilidad de agua porque tendrías agua de mar y puedes producir diferentes calidades según tus necesidades sin tener que mirar al cielo. Es, como yo digo, la necesidad hecha virtud.

P: ¿Qué papel jugaron estas infraestructuras durante la severa crisis de sequía de los últimos años?

B.G.: En las crisis se pone de manifiesto qué funciona y qué no. En Cataluña, hubo restricciones en el área metropolitana que hubieran sido mucho mayores si no se hubiera tenido en marcha la desaladora de Barcelona. En Almería no hubo restricciones y los agricultores pudieron seguir funcionando gracias al uso del agua desalada. Esto demuestra que son tecnologías que funcionan como recursos complementarios para garantizar esa seguridad hídrica que necesitamos como país.

Desmontando mitos: Calidad, coste y medio ambiente 

P: Existe cierto escepticismo sobre el impacto de estas aguas en la salud y en el entorno marino. ¿Qué certezas puede darnos AEDYR?

B.G.: Sobre la salud, el impacto es el mismo que el de cualquier agua que cumpla con los requisitos del Real Decreto; el agua desalada es de excelente calidad porque una planta desaladora es, al final, una planta potabilizadora. Además, es un «agua a la carta» porque gracias a la ósmosis inversa puedes dar la calidad que el cliente quiera.

Respecto al medio ambiente, es uno de los grandes beneficiados. Gracias a la desalación se han recuperado pozos sobreexplotados que incluso se han dejado de utilizar. Sobre el vertido o «concentrado», hoy la tecnología es más que suficiente para garantizar que no haya un impacto, buscando que la dilución se consiga en el menor tiempo y espacio posible.

P: Para un agricultor, la gran duda suele ser la rentabilidad. ¿Es viable el agua desalada para el campo?

B.G.: Voy a empezar con un sí. En las últimas décadas, el consumo energético ha bajado más de un 90%. Estamos en un coste de entorno a 0,5 a 1 euro por metro cúbico (mil litros). Hablando con comunidades de regantes, como la del Campo de Níjar, nos dicen que les ha repercutido en no más de un 5% en sus costes porque mejoran la calidad, aumentan la producción y diversifican sus cultivos; antes casi solo podían regar tomates y ahora tienen pimientos y lo que quieran cultivar. Si quiere saber más sobre cómo funciona el proceso y sus costes, puede consultar nuestra guía sobre agua desalada para riego.

Mirando al futuro: Planificación y relevo

P: Ahora que ha llovido, ¿existe el riesgo de que olvidemos la inversión en estas plantas?

B.G.: Ese es el error. Las sequías son cíclicas; no sabemos cuándo será la siguiente, pero que va a pasar, lo sabemos. Tenemos que aprovechar estos periodos de bonanza para planificar e invertir, porque estas instalaciones requieren un tiempo. Son inversiones de país que nos dan fortaleza.

P: ¿Cómo se asegura AEDYR de que este conocimiento no se pierda?

B.G.: Hemos creado una comisión de profesionales jóvenes para atraer talento. El agua también tiene relevo generacional y queremos que los jóvenes vean la vocación de servicio de esta industria, que es apasionante porque trabajas por un recurso fundamental para la vida. Mi idea es que, el día que yo salga por la puerta, haya ayudado a dar al agua el lugar que se merece.

Tres claves de la desalación en España:

Referente Global: España ocupa el cuarto lugar mundial en capacidad instalada y sus empresas lideran los ránkings internacionales.

Liderazgo en Reutilización: Somos el primer país de Europa y uno de los principales del mundo en reutilización de agua, con regiones como Murcia y Valencia a la cabeza.

Impacto Social: Más del 21% del agua desalada en España se destina ya a la agricultura, garantizando empleos y soberanía alimentaria.

Conclusión: Un seguro de vida para el campo español

La trayectoria de AEDYR y las reflexiones de su presidenta, Belén Gutiérrez, dejan una enseñanza clara: el agua no es solo un recurso natural, es un activo tecnológico que requiere planificación y respeto. En un país donde la sequía es una amenaza cíclica, la desalación y la reutilización han pasado de ser soluciones de emergencia a convertirse en el seguro de vida de nuestra soberanía alimentaria.

España tiene hoy la oportunidad de consolidar su liderazgo mundial, no solo exportando tecnología a países como Chile, Israel o México, sino blindando su propio territorio frente a la incertidumbre climática. El reto para las próximas décadas será doble: por un lado, mantener la inversión en infraestructuras incluso en periodos de lluvia; y por otro, fomentar ese relevo generacional que garantice que el talento joven siga viendo en el sector del agua una vocación de servicio fundamental para la vida.

Como bien señala Gutiérrez, el objetivo final es dejar una «sombra alargada»: un país resiliente, con comunidades de regantes competitivas y un medio ambiente protegido gracias a una gestión hídrica que ya no necesita mirar al cielo para asegurar su futuro.

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AUTOR

Lucía Bussión photo

Lucía Bussión

Lucía Bussión Berrendero, guionista y cineasta emergente. Presentadora del podcast Visiones Rurales, iniciativa lanzada en las redes sociales de Cocampo que nació desde la inquietud por conocer las raíces y problemáticas del mundo rural.

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