Empoderamiento de la mujer rural: avanzando hacia la igualdad en el campo

mujer rural realiza labores agrícolas con empoderamiento

Alcanzar la igualdad de género en el medio rural sigue siendo un reto. En consecuencia, las organizaciones internacionales integran planes que contemplan la perspectiva de género y que buscan el empoderar y capacitar a las mujeres rurales, con el objetivo de suprimir los estereotipos de género.

El empoderamiento de la mujer en el medio rural cada vez está ganando más relevancia. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), existe una disminución de la brecha de género en el empleo agrario, con un aumento del 2,6% en 2021 con respecto al registrado en 2011. Pero las mujeres siguen percibiendo salarios menores. 

La lucha por el empoderamiento de la mujer rural no sólo contempla la actividad económica, sino que también considera la situación de aquellas mujeres que se encuentran apartadas socialmente en el medio rural.  

Las mujeres que residen en la España rural, afectada por la despoblación, rozan el riesgo de exclusión social a causa de la soledad, la violencia de género, la relegación de sus funciones únicamente al ámbito familiar o el difícil acceso a servicios de salud específicos para mujeres, prácticamente inexistente en sus municipios. 

¿Qué es empoderamiento rural?

El empoderamiento consiste en la acción de dar poder y relevancia a un individuo o grupo social desfavorecido, es decir, otórgale la autoridad, la influencia o el conocimiento para hacer algo.  

Por lo tanto, el empoderamiento rural es el acto de dar poder a un grupo social desfavorecido dentro del mundo rural. 

En numerosos espacios, las mujeres se han visto desfavorecidas a causa de los roles de género, sin acceder a las mismas oportunidades económicas y sociales que los hombres.

Por ello, dentro del sector primario, resulta esencial hablar del empoderamiento de la mujer rural. 

¿Qué es el empoderamiento de la mujer rural?

El empoderamiento de la mujer rural se centra en dar poder y relevancia a las mujeres, un grupo que se enfrenta a distintos desafíos en los ámbitos económico y social en el campo. 

Pese a que la mujer rural es una figura clave para el desarrollo del sector y representa la cuarta parte de la población mundial, todavía no cuenta con las mismas condiciones que los hombres rurales.

Por tanto, el empoderamiento de la mujer agricultora se establece como necesario para su plena inclusión en las actividades del campo. 

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) expone que el gran empresario del sector rural sigue siendo el hombre, mientras que las mujeres predominan en puestos asalariados.

Aunque los resultados de los análisis de la última década muestran un camino favorable para la igualdad, todavía persisten diferencias relativas al puesto de trabajo, a la jornada parcial y a las diferencias salariales. 

Los últimos datos muestran una disparidad entre géneros con respecto a las horas de trabajo, con las mujeres encabezando principalmente los puestos a jornada parcial en un 28,0%, frente a los hombres, que representan el 19,7%. 

Las claves del empoderamiento de la mujer rural

El empoderamiento de la mujer rural radica en proporcionar a las mujeres las herramientas, recursos y oportunidades necesarias para que puedan contar con autonomía dentro del entorno rural.

Esto incluye participar en la vida económica, social y política, ejerciendo sus derechos de manera igualitaria al hombre.  

Dentro del plan del empoderamiento de la mujer en la agricultura y la ganadería resultan indispensables la educación y capacitación, el acceso a los recursos y servicios básicos, la participación en la toma de decisiones y el fortalecimiento en las redes de apoyo.

Educación y capacitación

El acceso a una educación de calidad y oportunidades de capacitación en habilidades técnicas, liderazgo y gestión es fundamental para el empoderamiento de la mujer rural.

Estos instrumentos permiten adquirir los conocimiento y habilidades necesarios para participar plenamente en la vida económica, social y política de sus comunidades. 

Sin embargo, alcanzar estos pilares se ve dificultado por la falta de acceso a una formación educativa adecuada, lo que no sólo afecta a las mujeres, sino también a cualquier persona que crezca en un entorno rural, donde la educación se ve limitada debido a la despoblación del medio. 

Por otro lado, las mujeres se enfrentan a estereotipos sociales que obstaculizan su participación en la herencia de trabajos del campo. Estos estereotipos son agravados por la tradición de las comunidades rurales. 

Acceso a recursos

Garantizar que las mujeres del medio rural cuenten con un acceso igualitario a los recursos productivos como la tierra, la financiación, la tecnología y los medios necesarios para desarrollar su actividad es fundamental para lograr su participación en las actividades económicas, así como su independencia. 

Según el Fondo Español de Garantía Agraria, las mujeres rurales menores de 40 años percibieron en 2022 el 24,6% de las ayudas directas, frente al 75,3% percibidas por los hombres.

Como consecuencia, en la nueva Política Agraria Común (PAC) se incorpora un enfoque de género que contempla más ayudas concretas para la mujer rural joven, favoreciendo el relevo generacional y un mayor acceso de la mujer a la actividad agraria. 

Participación en la toma de decisiones

La toma de decisiones es otro elemento clave dentro del empoderamiento de la mujer rural, ya que se promueve su participación en la comunidad rural. Lo anterior implica que las mujeres tengan voz en los asuntos que afectan directamente al desarrollo de estas áreas.  

Así, las mujeres rurales pueden tomar conciencia de su participación en el desarrollo de las actividades rurales. Actualmente, representan el 29,71% del total de los perceptores de ayudas destinadas al desarrollo rural. 

Fortalecimiento de las redes de apoyo

La conexión entre las mujeres rurales resulta clave para el intercambio de conocimiento y la formación. Por tanto, resulta un aspecto importante en el empoderamiento de la mujer en el medio rural. 

De esta manera, se han consolidado distintas organizaciones y asociaciones que apoyan el empoderamiento de la mujer rural, investigando las necesidades y proporcionando información para su progreso. 

Evolución del empoderamiento de la mujer en el medio rural 

Aunque se ha avanzado hacia la igualdad, el empoderamiento de la mujer rural sigue siendo necesario. La mujer en el campo ha estado relegada a funciones familiares y, aunque se dedicara a labores relativas a la agricultura y ganadería, no accedía a posiciones de liderazgo, y mucho menos contaba con independencia económica. 

Su evolución es el resultado de la lucha de numerosas mujeres que han reivindicado su posición y demandado igualdad de condiciones con respecto a los hombres a lo largo del tiempo.

Así, se ha conseguido abrir un camino con perspectiva favorable para estas mujeres. 

El reconocimiento de la contribución de las mujeres en el medio rural ha conseguido tener relevancia. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que las mujeres representan el 43% de la fuerza laboral agrícola mundial.

Además, indica que, si las mujeres rurales contaran con el mismo acceso a recursos que los hombres, la producción agrícola aumentaría y el número de personas subalimentadas podría reducirse. 

La valoración de las funciones de las mujeres ha llevado a la implementación de derechos de propiedad de la tierra a mujeres en diversos países, como en India con la ley de Reforma Agraria.

También, a través de políticas como la Estrategia de Género de la FAO y la Plataforma de Acción de Beijing se proporcionan marcos para promover la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres rurales a nivel mundial. 

En 2011, se implementó en España la Ley de Titularidad Compartida, que reconoce los derechos de la mujer sobre la propiedad de la tierra, lo que supone que la administración, representación y responsabilidad de la explotación sea de las dos personas titulares, fomentando la igualdad entre hombres y mujeres.  

Respecto al ámbito de desarrollo y proyectos, la PAC incluye ayudas específicas para proyectos femeninos, para fomentar el emprendimiento de la mujer rural.

Asimismo, desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), el Programa de Desarrollo Rural (PDR) proporciona apoyo financiero y técnico a proyectos liderados por mujeres en áreas rurales.  

Por último, la evolución del empoderamiento de la mujer en el medio rural ha originado la relación y el contacto entre las mujeres de distintos municipios, comunidades y países, creando organizaciones de mujeres rurales.

Organizaciones como la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) promueven la participación activa de las mujeres rurales y las políticas de igualdad de género. Además, a través de iniciativas como “Mujeres Rurales, Mujeres con Derechos” dan visibilidad al movimiento de la mujer en el medio rural.  

Fuentes

  • Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA). 
  • Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). 

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